Ventajas y desventajas de las pantallas LCD, IPS, OLED, Super AMOLED en los teléfonos actuales

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Mario Romero.- La industria tecnológica es tremendamente dinámica, voluble y variable, pues como bien decía el cofundador de Intel, en los años ochenta, Andy Grove, “si tu lo tienes en tus manos o en tu casa, es porque para nosotros ya está obsoleto”, aduciendo que la industria va años más adelante de lo que vemos en el mercado.

En el rubro de teléfonos inteligentes, hemos ido creciendo no solo en potencia, en más cámaras y megapixeles sino que también en mejoras en tamaño de pantallas, pero también en nuevas calidades, y de pronto convivimos con ellas, muchas de ellas nos confundimos con tanta sigla, con tanto nombre y apellido, a veces fruto de una conversación post “brain storming” del área de marketing de algún fabricante.

DESDE EL LCD AL IPS

Hasta mediados de la década pasada, las pantallas de los teléfonos inteligentes eran en su gran mayoría del tipo LCD, (Liquid Cristal Diod que corresponde a la tecnología de cristales líquidos que se iluminan con una luz de fondo) que ofrecían buen color, pero que tenían limitaciones de resolución, blancos pálidos y en su mayoría solo podían ofrecernos una resolución de hasta 720p, para luego movernos rápidamente a la tecnología IPS.

Esta tecnología IPS In-Place Switching, ofrece  ángulos de visión más amplios y gracias a que los cristales se iluminan a medida que reciben la información que se está viendo, pero con la gracia que ahorran más batería.

En pocos años, tanto LCD como IPS convivieron en el mercado, siendo Samsung y LG los grandes fabricantes y vendedores de este tipo de pantallas, presente en emblemáticos teléfonos como los primeros Samsung Note, LG G2 y los iPhones desde el modelo 6 y hasta el iPhone 8 Plus.

OLED

A diferencia de sus antecesoras, las pantallas tipo OLED disponen de materiales orgánicos que son capaces de emitir luz por sí mismos cuando se les aplica electricidad, lo que en palabras simples, significa que son capaces de encender y apagar cada uno de sus píxeles de forma independiente. Además cuentan con el atributo de ser más delgadas al necesitar menos capas para su fabricación y funcionamiento.

Técnicamente permiten abarcar mejores resoluciones desde FHD+ hasta QHD y no solo muestran colores más encendidos, sino que permiten un negro mucho más identificable, así como se ha demostrado que sean flexibles, pero cuyo mayor problema es su  menor duración debido a que sus componentes orgánicos se degradan.

Samsung nuevamente ha marcado el dominio de esta industria, siendo el principal proveedor de pantallas OLED y el principal proveedor de pantallas para los iPhones, desde el iPhone X hasta el actual iPhone 13, mientras que LG Display ha invertido miles de millones de dólares por mejorar su producción y desde China asoma con fuerza el fabricante BOE, que surte de pantallas a Huawei, Xiaomi y una ínfima parte de pantallas a los iPhone 12 de Apple.

También se reconoce el esfuerzo y avance que ha tenido el otro fabricante chino de pantallas Visionox, que está involucrado por ejemplo, en ofrecer pantallas OLED donde esté inserta la cámara debajo, como ha logrado con los ZTE Axon 30.

También hay que aclarar que Samsung ha puesto diversos “apellidos” a sus pantallas OLED, basadas simplemente en resoluciones o bien en la cantidad de brillo capaz de emitir y por ello encontramos teléfonos no solo Samsung, sino que Xiaomi, OnePlus y otros con OLED, AMOLED, Super AMOLED y la más reciente Dynamic AMOLED usada en los Galaxy Z Fold y Z Flip.

EL IPS NO ESTÁ MUERTO

Si bien las pantallas OLED se han masificado y con ello el costo de producción cada vez es más barato, los fabricantes a su vez, van distribuyendo según sea el nicho de venta de su dispositivo, el tipo de pantalla que ofrecerán, y ya hemos visto estrategias comerciales donde ofrecen pantallas IPS con tasas de refresco de hasta 144 Hz (POCO X3 Pro) pero solo con resolución FHD+.

Los iPhone SE (2020) y los iPhone 11 aún se quedaron en el mercado ofreciendo pantallas LCD IPS (FHD+) con tasa de refresco de solo 60 Hz, pero logran buen manejo de color, en gran medida por software.

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