Claves para gestionar y proteger los datos de tus clientes

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La gestión de contenidos web para mejorar la experiencia digital de los clientes es clave en un negocio, pero estos softwares muchas veces traen consigo una pregunta: ¿esta solución protege los datos de mis clientes?

Desde la entrada en vigencia del Reglamento General de Protección de Datos en Europa, compañías como British Airways, Marriott International y H&M, entre varias otras han sido multadas por incumplimientos, que van desde las faltas a los principios para el procesamiento de datos hasta las sanciones por medidas insuficientes para garantizar la seguridad de la información que poseen de sus clientes.

Héctor Vera, socio de LFI, agencia de desarrollo tecnológico que ha implementado procesos de digitalización tanto en el sector público como privado, comenta que “en Chile aún se discute una nueva regulación en materia de protección de datos, que elevará estándares y exigencias, por lo que es fundamental que las organizaciones conozcan cuáles son sus condiciones actuales y se adelanten a lo que vendrá, tanto pensando en su capacidad de gestión de datos como para tener capacidad de respuesta a las exigencias de sus usuarios y clientes’’.

En este sentido, entrega algunas claves para gestionar datos de manera segura.  “La pandemia aceleró dramáticamente la digitalización y es crucial que cuando una organización, independiente de su tamaño, está trabajando con datos personales, cuente con softwares que atiendan a las normativas internacionales de protección de datos y, en esto, la norma europea GDPR (General Data Protection Regulation), que es el marco más estricto que se ha publicado hasta el momento, es una muy buena guía’’.

¿En qué fijarse?

Vera explica que es fundamental preguntar al proveedor si la solución que se está evaluando cumple con este protocolo. Si lo hace, ese es el camino correcto. Aunque la norma GDPR es europea, se está transformando poco a poco en el estándar global y en el rayado de cancha más utilizado por las grandes compañías. A tal punto, que logró crear una nueva posición corporativa: el Chief Privacy Officer (CPO), o Director de Privacidad.

Pero ojo, una buena solución tecnológica no resuelve, por sí sola, el resguardo de los datos. Esto es por una razón muy sencilla: todo dependerá de lo que se desee construir y de cómo se espera hacerlo. Un software de nivel empresarial debe ofrecer una lista de verificación de funciones como exportación y eliminación de datos, y, sobre todo, los permisos de usuario para administrar la información y la navegación de clientes o visitantes. Debe ser flexible, pero fácil de administrar. El riesgo es transformar esta obligación digital en una pesadilla operativa.

“Como usuarios debemos aprender a exigir nuestros derechos en el resguardo de la información personal, y  como empresa, podemos convertir la tecnología en un trampolín para mejorar la relación con nuestros usuarios y hacer crecer el negocio, atendiendo a cada exigencia de la norma GDRP con precisión técnica, pero también con visión de negocios’’.

Un paso sencillo para entender si se cumple con la normativa internacional de protección de datos es revisar estos 8 derechos fundamentales: Derecho a estar informado, transparentar cómo son utilizados los datos personales. Derecho al acceso, saber cómo los datos son utilizados y acceder a ellos cuando se requiera. Derecho a la rectificación, para garantizar que los datos personales sean rectificados en caso de ser incorrectos. Derecho al olvido, para permitir que los datos personales sean removidos de cualquier lugar. Derecho a restringir el procesamiento, para autorizar que los datos sean almacenados, pero no procesados sin consentimiento. Derecho a la portabilidad de datos, para poder solicitar copias de la información almacenada. Derecho a objetar, para garantizar el derecho a objetar el procesamiento de sus datos. Y por último, el derecho sobre la creación de perfiles automáticos, para objetar la toma de decisiones automáticas que se hagan sobre los datos personales, como hábitos de compra o navegación.

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