Google en pie de guerra contra la Unión Europea que obligaría a usar Chat GPT y dejar Gemini en teléfonos Android

 

Mario Romero.- La Comisión Europea ha intensificado su pulso regulatorio contra los gigantes tecnológicos, situando ahora en el centro del debate el ecosistema de inteligencia artificial en dispositivos móviles.

Mientras Bruselas impone plazos estrictos para garantizar la neutralidad de Android, Google ha respondido con una ofensiva judicial para defender sus exclusividades.

 

Vicepresidenta comunitaria, Teresa Ribera

El ultimátum de la Ley de Mercados Digitales (DMA)

Bajo el marco de la Ley de Mercados Digitales (DMA), la Comisión Europea ha emitido directrices de interoperabilidad destinadas a evitar que el sistema operativo móvil más utilizado del mundo actúe como una palanca comercial exclusiva para el ecosistema de Google.

Actualmente, funciones clave como la invocación de Gemini mediante el botón de encendido o comandos de voz directos están reservadas de forma nativa para el asistente de la compañía estadounidense.

Sin embargo, el regulador comunitario sostiene que, dado que el 60% de los usuarios en la Unión Europea utiliza Android, los asistentes de terceros, como ChatGPT, se encuentran en clara desventaja al disponer únicamente de accesos restringidos.

La resolución de Bruselas establece un calendario clave.

Julio de 2027

Plazo límite para que los usuarios puedan activar su inteligencia artificial preferida mediante comandos de voz equivalentes.

Integración profunda

Las herramientas alternativas deberán tener la capacidad de ejecutar acciones directas dentro de otras aplicaciones, tales como solicitar un transporte, sugerir respuestas rápidas en servicios de mensajería o interactuar con información contextual de lugares visitados recientemente.

La respuesta enérgica de Google : Recurso ante los tribunales

Frente a las exigencias comunitarias, la tecnológica estadounidense ha adoptado una postura firme y ha acudido a los tribunales para recurrir las directrices impuestas por Bruselas.

Argumentando la protección y seguridad de sus usuarios, la compañía busca frenar una apertura que obligaría a ceder el mismo nivel de integración y privilegios a competidores directos en el terreno de la IA generativa. Para Google, ceder este control nativo pone en riesgo la experiencia integrada que caracteriza a sus dispositivos móviles.

El conflicto regulatorio no se limita al asistente de voz, pues la Comisión Europea exige un segundo movimiento estratégico  y es que  a partir de enero de 2027, Google deberá compartir datos sobre consultas, clics y visualizaciones de su motor de búsqueda con competidores y desarrolladores de chatbots de inteligencia artificial.

Bruselas defiende que este flujo de información —el cual estará sometido a estrictos procesos de anonimización por capas supervisados por expertos— es un requisito indispensable. El objetivo es permitir que terceras empresas puedan optimizar sus propios servicios y competir en igualdad de condiciones frente a un operador que centraliza la recopilación de datos a escala global.

Con este doble frente judicial y normativo, la Unión Europea busca redefinir las reglas del mercado digital y de la IA en los próximos años, mientras la industria tecnológica libra una batalla decisiva sobre el control de las plataformas móviles.

DOCUMENTACIÓN – COMISIÓN EUROPEA

EUROPA PRESS

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