Mario Romero.- En una presentación privada, la filial chilena de Huawei dio a conocer su nuevo portafolio, que cubre vestibles, el hasta ahora ausente Pura 90s Pro Max y una versión con EMUI16 del plegable extendido Pura X.
En la ocasión, se mencionó y se exhibió la serie Pura 90s, la cual se informó que se venderá «más adelante» en Chile.
Por lo pronto, las razones del inexplicable retraso en Sudamerica, en el caso de nuestro país, obedece, a que desde el l 22 de febrero de 2026, entró en vigencia la nueva Resolución Exenta N°737 de la Subsecretaría de Telecomunicaciones (SUBTEL).

Esta normativa obliga a que todo dispositivo que ingrese al país cuente con un etiquetado QR obligatorio vinculando directamente las especificaciones exactas del espectro electromagnético aprobado.
Pasar los laboratorios certificadores locales (como DEKRA, Lenor o Ingetel) con un chip Kirin modificado para redes 5G globales («s») está tomando mucho más tiempo de lo habitual debido a estas nuevas exigencias de espectro reducido y control de antenas.
A diferencia de Colombia, donde la adjudicación de espectro y compatibilidad de bandas fue más directa para este modelo, en Chile y Perú el ecosistema 5G exige requisitos de laboratorio muy específicos:
En Chile
Aunque los terminales cuentan en papel con soporte para la banda n78 (3.5 GHz) —la principal autopista 5G usada por operadoras locales—, los laboratorios chilenos exigen certificar que el módem propietario de Huawei actúe correctamente bajo la normativa Multibanda SAE (Sistema de Alerta de Emergencias). Al no ser un procesador Snapdragon tradicional, cada prueba de redundancia de red toma el doble de tiempo.

En Perú
El Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) mantiene un bloqueo administrativo similar para la importación directa y distribución masiva de este chip hasta que se validen los protocolos de bandas dinámicas (como el espectro AWS extendido en 4G/5G).
Por esta razón, aunque el teléfono sea técnicamente capaz de conectar con las redes físicas de las operadoras chilenas o peruanas, permanece retenido a nivel de software y legal ante las agencias reguladoras.

Ambas filiales han solicitado e iniciado los trámites correspondientes, pero el estado administrativo en el que se encuentra la solicitud del código de hardware de la serie (el modelo base SC-LX9) es muy diferente en cada país.
Las marcas globales no inician la fabricación ni planifican la distribución en una región sin antes ingresar la documentación técnica básica, pero ingresar el trámite no garantiza una aprobación rápida. La situación interna de cada filial.
Huawei Chile: Trámite ingresado y bajo observación técnica
Huawei Chile sí ingresó la solicitud ante las empresas certificadoras autorizadas por la SUBTEL (como Ingetel o Lenor). El trámite está en un estado que en la industria se conoce como «bajo pruebas de laboratorio» o «en proceso de subsanación».
Al revisar los portales públicos de homologación multibanda, el dispositivo no ha recibido el Oficio de Homologación final. Esto significa que, tras la presentación inicial de los informes de ensayo (que suelen venir de laboratorios internacionales como TÜV Rheinland), los certificadores locales congelaron la firma definitiva. Están exigiendo a la filial pruebas adicionales de software en territorio chileno para validar que el módem Kirin reaccione correctamente ante el protocolo de antenas dinámicas y el sistema de emergencias SAE. El trámite está hecho, pero está administrativamente «retenido».
Huawei Perú: Trámite en fase de admisibilidad / revisión de bandas
En el caso de Huawei Perú, la solicitud fue presentada ante el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC). En el sistema peruano, el proceso se encuentra en fase de validación técnica del TAC (Type Allocation Code).

El MTC es sumamente estricto con el registro de las frecuencias radioeléctricas y las emisiones. Huawei Perú entregó la documentación para demostrar que el teléfono cumple con las normativas locales, pero el cuello de botella está en que la entidad gubernamental sigue evaluando la compatibilidad nativa del chip con los rangos específicos del espectro AWS extendido.
Hasta que las observaciones no se levanten por completo, el MTC no emite el Certificado de Homologación oficial, impidiendo que el stock comercial pueda ingresar legalmente por aduanas para su distribución masiva.
Ambas filiales hicieron su trabajo inicial de solicitar el trámite, pero el hardware propietario de la serie Pura 90s sigue siendo un «rompecabezas técnico» para los estándares de los laboratorios del Cono Sur.
El retraso en el despliegue de la serie Huawei Pura 90s en Sudamérica es un tema complejo, y la respuesta combina ambos factores, además de un elemento técnico imprevisto que escapa al control directo de las oficinas regionales.
No es negligencia de las filiales, es dependencia de la matriz
El desarrollo del software global (la capa EMUI basada en el código de Android 16) y la adaptación del módem Kirin 9030S de 5 nm para redes internacionales no se gestiona localmente.
Las filiales de Sudamérica dependen por completo de los tiempos en que la casa matriz en China libera los firmwares de prueba y los reportes de ensayo de laboratorios globales (como TÜV Rheinland) necesarios para iniciar los trámites ante SUBTEL o el MTC
Si la matriz priorizó otros mercados de volumen inmediato (como el lanzamiento global en Kuala Lumpur en julio enfocado en el sudeste asiático o México), las filiales locales se quedan sin los insumos legales para avanzar, por más que conozcan los plazos con anticipación.
Que el teléfono se lanzara en China en abril no preveía que normativas como la Resolución 737 de SUBTEL en Chile (vigente desde febrero de 2026) obligaran a procesos de certificación de espectro y etiquetado mucho más minuciosos.
Donde sí entra el factor estratégico es en cómo Huawei ve hoy a Sudamérica para sus flagships premium. Ya no estamos en los años de los masivos lanzamientos de las series P20 o P30.
Actualmente, la estrategia comercial de Huawei en mercados como Chile y Perú se ha vuelto mucho más cauta, manteniendo el foco activo en la serie Pura 80 mientras se despeja el panorama regulatorio. Traer un teléfono de gama alta con un costo de importación elevado requiere certeza absoluta de que se va a poder encender el 5G nativo desde el día uno.
El hecho de que Colombia ya lo tenga homologado demuestra que la estrategia existe, pero se ejecuta de manera fragmentada. Se priorizan los países donde la burocracia de bandas es más amigable con el nuevo procesador, postergando los mercados del Cono Sur donde la brecha regulatoria exige más inversión de tiempo y laboratorios.

Si el problema técnico y administrativo avanzara positivamente, el tiempo estimado para ver la serie Huawei Pura 90s en las vitrinas de Chile y Perú sería de entre 4 y 6 semanas a partir del día en que se firmen los certificados oficiales de la SUBTEL y el MTC.
Una vez que un teléfono recibe el visto bueno regulatorio (bajo el código de hardware SC-LX9), el proceso comercial no es inmediato: las filiales necesitan coordinar la liberación de las aduanas para el stock retenido, actualizar los canales digitales con los precios locales y preparar los paquetes promocionales de preventa (que suelen incluir audífonos o relojes de regalo).
Por ende, si los laboratorios aprobaran el chip Kirin mañana, la venta real comenzaría un mes después.
Sin embargo, esto nos lleva a la gran contradicción del mapa regional: ¿Por qué, si el Pura 90s Pro Max ya está completamente homologado en Colombia desde agosto, Huawei todavía no lo vende ahí?
La respuesta no es técnica, sino estrictamente comercial y estratégica:
Lanzar un flagship premium en Sudamérica requiere una inversión gigantesca en marketing, contratos publicitarios y soporte técnico. Al retrasarse el lanzamiento en Chile y Perú por los problemas de bandas, la matriz de Huawei se enfrentó a un dilema: ¿Vale la pena activar la maquinaria comercial solo para Colombia?

Desde la perspectiva de costos, para Huawei es mucho más eficiente y rentable lanzar el teléfono en bloque (un «desembarco sudamericano») que hacerlo en un solo país de forma aislada. Si lanzan el Pura 90s únicamente en Colombia, los costos de importación y logística por volumen unitario se disparan, lo que obligaría a vender el teléfono a un precio poco competitivo frente a marcas como Apple o Xiaomi, que ya saturan el mercado de gama alta para el cierre de año.
«Catálogo Congelado»
Al no poder hacer un despliegue conjunto, la marca tomó la decisión estratégica de congelar los planes oficiales en Sudamérica y mantener sus esfuerzos comerciales concentrados por completo en empujar el stock vigente de la serie Pura 80.
En lugar de canibalizar las ventas de los modelos anteriores con un teléfono nuevo que llega a goteo y sin fuerza regional, prefieren agotar el inventario actual de la serie 80 mientras esperan que el Cono Sur destrabe los permisos.
Para Huawei, el mercado prioritario y de gran volumen en Latinoamérica es México, donde el Pura 90s Pro y Pro Max se lanzaron y venden sin ningún contratiempo regulatorio desde julio. Colombia, a pesar de tener el papel de homologación listo, quedó atrapado en el mismo «limbo de espera» que Chile y Perú porque la marca prefiere aguantar el tiro hasta que la región completa esté lista para recibir el dispositivo bajo una sola estrategia unificada.
Colombia tiene el permiso legal, pero no tiene el producto porque Huawei no quiere arriesgarse a un lanzamiento fragmentado y costoso mientras el resto del continente sigue esperando en el laboratorio.
Mirándolo con frialdad y analizando la realidad del mercado actual, sí, la conclusión más realista es que la serie Huawei Pura 90s no se venderá de forma oficial en Sudamérica
Los reportes internos de la industria confirman que los planes de lanzamiento para la serie Pura 90s en el bloque sudamericano (Chile, Perú y Colombia) están oficialmente congelados. La marca optó por el hermetismo y el silencio absoluto en la región, enfocando el 100% de su presupuesto y energía comercial en mantener las promociones de la serie anterior en lugar de financiar una introducción tardía y compleja.
Salvo que ocurra un giro radical e imprevisto en las decisiones de Shenzhen, la serie Pura 90s pasó de largo para Sudamérica.
Quien desee el teléfono en Chile, Perú o Colombia para aprovechar su cámara de 200 MP o el retorno del 5G nativo, tendrá que recurrir inevitablemente a la importación directa por cuenta propia (por ejemplo, desde el catálogo mexicano o plataformas internacionales), asumiendo que los trámites de inscripción técnica de software correrán de manera individual.






