Mario Romero.- Huawei desplegó una serie de dispositivos en China en un evento comandado por sus más altos ejecutivos, quienes aprovecharon la oportunidad para destacar el avance de implementación de su sistema operativo HarmonyOS, con más de 50 millones de usuarios en el país natal.
Dentro de la algarrabía del logro, el CEO de la división de negocios móviles He Gan, azuzó con su mensaje el hecho de que la compañía «estaba de vuelta» en el negocio de teléfonos y que ahora «le tocaba le turno al resto del mundo».
Ninguna frase de marketing y arenga es suficiente si se sabe que al menos hay 200 millones de dueños de teléfonos Huawei en Occidente que no saben de fechas ni hay certezas respecto de cuándo llegará la primera beta global de HarmonyOS.
Y el magno evento de este 23 de marzo, fue una oportunidad desaprovechada para al menos, reforzar el «ya llegará este año» o alguna otra frase vendedora para calmar a los seguidores de la marca, que no están recibiendo respuestas con claridad y que cada lanzamiento de productos se ven más lejos de América Latina y de Europa.
Los productos de Huawei destacan sin duda por innovación, diseño y muchos otros atributos, pero no cabe duda que eso no es suficiente y los consumidores fuera de China ya comienzan a mirar a la vereda del frente.







