Mario Romero.- Uno de los grupos tecnológicos más importantes del mundo y que solo en teléfonos mueven al año casi 200 millones de unidades, BBK Electronics, ha comenzado el año con noticias de un reordenamiento de sus vasto número de marcas, muchas de ellas, también fabrican sus propios smartphones.
BBK Electronics es un conglomerado empresarial chino cuyas principales marcas son OPPO y Vivo y bajo su paraguas comercial, operan OnePlus y Realme para OPPO o Iqoo para Vivo y si bien su manejo como marca es independiente, cada una cuenta con su propio sustento de estructura para fabricación y desarrollo de productos.
De hecho, unifican algunos procesos de fabricación y distribución para así ahorrar los cada vez más altos costos y ahora OPPO ha informado que las marcas Realme y OnePlus compartirán estructura, manteniendo su administración.
«En una medida estratégica para aprovechar mejor los recursos y amplificar la sinergia, Realme se está integrando en OPPO como una submarca. Esto permite a OPPO, Realme y OnePlus presentar una oferta unificada y mejorada, ofreciendo productos más innovadores y diferenciales y una atención al cliente más optimizada y centrada en el usuario a nivel mundial».
Comunicado Oficial Grupo BBK Electronics
LA VERDADERA HISTORIA DE OPPO, VIVO, REALME Y ONE PLUS EN CHILE Y AMÉRICA LATINA
Aunque la decisión comercial es relevante, al menos para China y algunos países de Asia y Europa, la realidad en América Latina es totalmente opuesta, pues tanto Oppo como Vivo prácticamente no invierten en competir en gamas altas en Chile o Perú, pero si lo hacen en México y Colombia.
La operación de Realme por ejemplo, ha sido franquicia en Chile dos veces, hasta que los que compraron la licencia de distribución, se convencieron que para tomarse en serio la operación, debían poner más dinero y ante ello, decidieron cerrar la oficina local y han invertido en Ecuador bajo el mismo esquema.
Oppo ha apostado dos veces a México como «cabeza de serie» para la región, con un portafolio importante y oficinas de la marca de manera oficial.
Administrar una marca de este nivel no puede hacerse a través de terceros si acaso la matriz no pone capital, por tanto, los representantes de la marca solo apuesta a un retorno a corto plazo y con el menor riesgo posible.
En términos prácticos, todos ellos no pueden marginar mucho de un teléfono de gama alta, donde ademas deben invertir mucho más en marketing, pues el negocio está en gamas medias donde el profit sea atractivo y con ello, obviamente, recuperar el dinero puesto.
Ninguna de esas marcas ha vendido un teléfono gama alta al menos en Chile, con la sola excepción de Vivo y su X80 en 2023.
Por su parte, OnePlus fue promesa de Oppo en nuestro país, pero la administración de entonces no comprendió el negocio local y solo se enfoca en vender la marca Oppo acotada a (de nuevo) gamas medias.










