Mario Romero.- Apple vuelve a mover el mercado con el anuncio de su segunda ola de anuncios de dispositivos para el 28 de octubre, el cual no contempla evento, sino un estilo de comunicado bajo formato digital y presencial limitado para influencers, prensa relacionada bajo el denominado «Pro and Tell».
Lejos de los tradicionales escenarios masivos, la compañía tecnológica, renovará su línea de MacBooks y de iPads que marca hitos largamente esperados por los usuarios, aunque acompañados de una controvertida factura y agrega un retraso tecnológico evidente frente a la competencia y un incremento considerable en los precios de venta.
Uno de los puntos más debatidos de este lanzamiento es la tardía llegada de la tecnología OLED al ecosistema de portátiles de Apple, pues mientras que los dispositivos móviles y tablets de gama alta del sector llevan años aprovechando las ventajas de estos paneles, la firma ha postergado esta transición en sus portátiles insignia.
Con los nuevos modelos de MacBook Pro de 14 y 16 pulgadas, Apple introduce por fin una pantalla OLED que promete un contraste superior, colores más ricos y un notable ahorro energético.
Sin embargo, este retraso histórico contrasta con la decisión de la compañía de reciclar los procesadores, pues los equipos mantendrán los chips M5 Pro y M5 Max de marzo pasado, debido a que el desarrollo de la siguiente generación (M7 Pro y M7 Max) no estará listo sino hasta finales de 2027, habiendo saltado por completo la línea M6 Pro y M6 Max.
A este desembarco OLED se le suma una novedad inédita y es la incorporación de una pantalla táctil complementaria al teclado y al trackpad, gestionada por las actualizaciones de macOS 27.
Para sostener físicamente esta innovación sin comprometer la estabilidad ante las pulsaciones del usuario, los equipos estrenan una bisagra reforzada, un diseño más ligero y la sustitución de la clásica muesca (notch) por la Dynamic Island.
La implementación de tecnologías avanzadas como los paneles OLED y los nuevos módulos táctiles no saldrá barata. Analistas del sector advierten que la combinación de estos componentes encarecerá de forma notable las nuevas configuraciones de gama alta del MacBook Pro, consolidando una tendencia alcista en los equipos profesionales de la marca.
La presión sobre los precios también golpeará a los dispositivos móviles.
El nuevo iPad mini 8 incorporará igualmente una pantalla OLED, convirtiéndose en el segundo modelo de tablet de Apple en adoptarla, sumando además una arquitectura con certificación IP contra salpicaduras e inmersión gracias a la eliminación de las rejillas de altavoces tradicionales por un sistema de vibración.
Impulsado por su potente chip A20 Pro y estas especificaciones de resistencia, el dispositivo registrará un salto económico drástico, apuntando a precio en EE.UU de US$799.-
Con estos lanzamientos, que se completan con actualizaciones menores en el chip M6 para el MacBook Pro de entrada de 14 pulgadas y el iMac de 24 pulgadas, Apple apuesta por revitalizar su catálogo de cara al cierre de año, obligando a los consumidores a sopesar si el costo.
