El discurso corporativo de Honor como una empresa innovadora, con ejemplos claro como su Honor Robot Phone, queda en entredicho y acaba de recibir un golpe crítico.
Un reciente informe de la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos (USPTO) expone una realidad incómoda, pues la compañía ha tenido que recurrir a la adquisición externa para sostener su infraestructura técnica, tras la reciente transferencia de 15 patentes esenciales estándar (SEP) de vídeo e imágenes por parte del gigante surcoreano LG Electronics.
Si bien en la industria, la compra -venta de patentes es algo totalmente normal, en el caso del fabricante chino, le afecta.
Lejos de demostrar un desarrollo orgánico de tecnología propia, este movimiento deja al descubierto las profundas carencias de Honor en materia de innovación nativa de vanguardia, un talón de Aquiles que podría fulminar sus ambiciones de pisar con fuerza el mercado estadounidense.
La operación, concretada a finales de agosto, incluyó activos clave como el sistema “Método y aparato para predecir entre fotogramas de un sistema de procesamiento de vídeo”.
Honor debe comprar en el mercado internacional para cubrir sus vacíos de propiedad intelectual, evitando litigios costosos y reduciendo la fricción en las negociaciones de licencias globales.
Y ACASO LG ESTABA FUERA DEL NEGOCIO?
Tras abandonar la fabricación de teléfonos inteligentes en 2021, LG ha encontrado en la monetización de su vasto catálogo —más de 24.000 patentes colocadas a nivel mundial— una mina de oro pasiva.
Resulta sintomático que Huawei, de donde se desprendió Honor, sea la única gran marca china excluida de estas transacciones debido a los estrictos controles de exportación y sanciones de Washington.
La gran interrogante es si esta inyección de patentes estadounidenses compradas a terceros servirá como llave para comercializar teléfonos de forma masiva en Estados Unidos, pero la respuesta de los analistas apuntan a que no alcanza.
«Comprar patentes en la ventanilla de LG no equivale a crear innovación propia. Las regulaciones de seguridad nacional en EE. UU. escrudiñan el trasfondo corporativo y los lazos históricos de las marcas asiáticas con ecosistemas sancionados», advierten analistas de propiedad intelectual.
Para un país tan sensible a la seguridad nacional como el estadounidense, depender de patentes extranjeras adquiridas para evitar bloqueos no disipa las sospechas regulatorias. Sin un motor de I+D (Investigación y Desarrollo) genuinamente independiente y libre de cuestionamientos geopolíticos, Honor seguirá encontrando las puertas cerradas en Norteamérica.
Mientras que en Estados Unidos la marca tropieza con barreras regulatorias y la necesidad de comprar patentes externas (como las 15 de LG) para blindarse legalmente, en América Latina la realidad de Honor es radicalmente opuesta.
La región se ha consolidado como el motor de expansión internacional más importante de la compañía, superando los 10 millones de teléfonos vendidos y registrando crecimientos interanuales históricos (con picos masivos en mercados como Brasil, Centroamérica y Perú).
A diferencia de Estados Unidos —donde cualquier marca con raíces en el ecosistema tecnológico chino se enfrenta a un escrutinio implacable de seguridad nacional—, los mercados latinoamericanos priorizan la relación calidad-precio, el diseño robusto (como sus líneas con alta resistencia a caídas) y una agresiva estrategia comercial con operadores locales.
Registro oficial Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos (USPTO).
Detalles Clave del Acuerdo
Las patentes transferidas se centran en la compresión y procesamiento de video.
Para la compañía china, la adquisición de estos activos en la USPTO refuerza su portafolio de patentes esenciales, lo que le permite mitigar riesgos de litigios por infracción y disminuir la necesidad de costosas negociaciones de licencias directas en mercados internacionales.
Nota: Esta transacción forma parte de la estrategia continua de LG de transferir de manera dosificada sus carteras de propiedad intelectual en desuso tras su salida del negocio móvil, beneficiando principalmente a marcas globales de hardware.
Del mismo modo, es importante consignar que Honor no posee ninguna patente comprada a Huawei, su ex dueña, y solo hay acuerdos de patentes, lo cual se remite a otro ámbito.
