En un contexto donde la liquidez define la capacidad de operación de las pequeñas y medianas empresas, la incorporación de tecnología en los procesos de cobranza comienza a marcar diferencias concretas. La automatización y el uso de inteligencia artificial (IA) están permitiendo reducir tiempos de gestión, optimizar la trazabilidad de documentos y acelerar el acceso a recursos para las empresas proveedoras.
En ese escenario, Vision Capital avanzó en el fortalecimiento de su área de cobranza y verificación mediante una alianza con Bulk, firma especializada en la sistematización de procesos a gran escala. La integración permite gestionar altos volúmenes de facturas —especialmente en sectores como el retail— a través de herramientas automatizadas que replican y optimizan tareas tradicionalmente humanas.
Bajo este enfoque, a través de la inteligencia artificial, Vision Capital podrá ejecutar procesos de cobranza mediante robots que operan con mayor rapidez y consistencia, disminuyendo los tiempos de seguimiento y mejorando la eficiencia en la recuperación de pagos. Este avance no solo impacta en la operación interna, sino que también incide directamente en la disponibilidad de liquidez para las pymes, al acortar los ciclos entre la emisión de una factura y su pago efectivo.
“Una gestión de cobranza más eficiente permite reducir los tiempos entre la emisión y el pago de las facturas, lo que impacta directamente en la liquidez de las empresas. La incorporación de herramientas automatizadas facilita el seguimiento y mejora la capacidad de respuesta frente a altos volúmenes de documentos”, afirma José Tomás Vial.
Tecnología, desarrollo y Pymes
A nivel de mercado, esta evolución tecnológica se inserta en un ecosistema en expansión. De acuerdo con datos de la Bolsa de Productos de Chile, en el país se transan entre 1.300 y 1.500 millones de dólares anuales en facturas, con un flujo mensual estimado de entre 15.000 y 20.000 documentos. Este volumen ha crecido cerca de un 15% anual, impulsado por pymes que buscan alternativas de financiamiento fuera del sistema bancario tradicional.
Los sectores agrícola, minero, retail y salmonero concentran gran parte de estas operaciones, caracterizados por relaciones comerciales con grandes pagadores y ciclos de pago que pueden extenderse en el tiempo. En este escenario, la capacidad de gestionar la cobranza de manera eficiente se vuelve un factor determinante para sostener la operación de miles de proveedores.
Por otra parte, la combinación entre financiamiento y gestión activa de cobranza comienza a consolidarse como un elemento diferenciador dentro del mercado. La alianza entre Vision Capital y Bulk permite abordar este desafío desde una lógica integrada, donde la tecnología no solo agiliza procesos, sino que contribuye a anticipar flujos y reducir la incertidumbre financiera de las empresas.
“Optimizar la cobranza no solo mejora indicadores operativos, sino que también permite a las empresas contar con mayor previsibilidad financiera. Anticipar los pagos facilita la planificación, el cumplimiento de obligaciones y la continuidad operacional, especialmente en el caso de las pymes”, explica Isidora Lizana.
Así las cosas, la incorporación de inteligencia artificial en la gestión de facturas, junto con alianzas estratégicas entre actores tecnológicos y financieros, comienza a redefinir el estándar del mercado.
En un entorno donde el tiempo de pago es crítico, avanzar hacia procesos más ágiles no solo mejora la eficiencia, sino que se traduce en un efecto concreto: pymes más fortalecidas, con mayor capacidad de sostener y proyectar su crecimiento.
