Mario Romero.- Sin lugar a dudas que uno de los grandes avances y destaques de la industria de teléfonos de fabricantes chinos en el último tiempo han sido los altos desempeños que varios de ellos han logrado en cámaras de fotografía, alcanzando desempeños muy altos e impensados hasta hace un par de años.
Tomas nocturnas con detalles sorprendentes, cielos realmente de noche y no manchones, así como manejos adecuados de tonalidades, colores cada vez más precisos y detalles de pieles más naturales, le han valido a Huawei, Oppo, Xiaomi y Honor, situarse en un peldaño por sobre el resto y más allá de las licencias o asociaciones con Leica, Hasselblad, Zeiss o software propio como XMAGE o IAMAGE.
Todo ese camino recorrido, en búsqueda de la perfección, ahora se busca replicar en el apartado de video, donde varios players aún tienen tareas pendientes y si bien han logrado buenos resultados, aún no logran, por ejemplo, una estabilización sin bamboleos como lo han logrado Samsung con su Ultra 26 o el iPhone 17 Pro y Pro Max.
Uno de los fabricantes empeñado en alcanzar esos niveles es Huawei, la cual ya está trabajando en ello y se plantea para su modelo Mate 90 Pro Max, centrarse en las mejoras de video con características de vanguardia.
Los planes se manejan en secreto, pero desde Weibo y otras fuentes, se menciona que en las próximas semanas habrían pistas concretas de cómo este fabricante plantea cambiar la forma de cómo se graba video con una estabilización a nivel profesional, pero teniendo el teléfono en las manos.
Desde luego, el resto de los fabricantes chinos se sumarán a la tendencia.
