Mario Romero.- Xiaomi se alista a lanzar un dispositivo de última generación que tendrá como principal atractivo, el incluir el tercer chip de desarrollo propio, XRING03, fabricado por TSMC bajo proceso de 3nm, lo cual es un salto enorme de independencia y de tecnología para el fabricante chino.
Pero en las últimas semanas rondan una serie de inquietudes y sumados a rumores de redes sociales, dejan en el ambiente una duda que si bien tiene respuestas claras, también permite algunas interpretaciones.
Como se sabe y es asumido, el hecho que Xiaomi se sitúe a la par de sus competidores, como Qualcomm, MediaTek y Tensor, la duda que surge es si acaso los procesadores XRING podrían ser vendidos a Huawei o bien venderle su tecnología de manera directa.
ANÁLISIS EN FRIO
Xiaomi podría fabricar sus chips en China a través de SMIC (Semiconductor Manufacturing International Corporation), pero esto implicaría un «sacrificio» tecnológico importante, pues aunque parece la ruta lógica para ganar independencia, la realidad técnica presenta barreras críticas.
TSMC fabricó en su momento el XRING O1 y se espera que el XRING 03 use procesos de 3 nm. lo cual permite una eficiencia y potencia de nivel mundial, compitiendo con Apple y Qualcomm.
En la vereda del frente, SMIC , el fabricante chino de chips Kirin para Huawei domina actualmente los 7 nm y está trabajando en los 5 nm y si Xiaomi se pasara a SMIC, el XRING 03 tendría que ser rediseñado para un proceso menos avanzado, lo que resultaría en un chip más grande, que se calienta más y con menor rendimiento.
SMIC enfrenta dificultades para producir grandes volúmenes de chips avanzados con pocos errores, lo que dispara los costos operativos y además, las fábricas de SMIC están saturadas atendiendo la demanda interna de China y las necesidades de Huawei.
Aunque Xiaomi desarrolle el diseño de su procesador XRING 03, la venta directa a Huawei es prácticamente imposible debido a un complejo entramado de sanciones internacionales y dependencias tecnológicas.
Xiaomi ha recibido presiones indirectas y advertencias regulatorias constantes para evitar que su tecnología o sus chips lleguen a manos de empresas sancionadas como Huawei. Estas presiones se manifiestan principalmente a través de controles de exportación y vigilancia de sus procesos de diseño.
Estados Unidos ha emitido directivas que instan a las empresas estadounidenses a no suministrar software de automatización de diseño electrónico (EDA) a empresas chinas que representen un riesgo para su seguridad nacional. Xiaomi depende de este software para diseñar sus procesadores XRING, y cualquier transferencia de estos diseños a Huawei activaría sanciones inmediatas contra Xiaomi.
Tras el éxito del primer chip XRING O1 (fabricado en 3 nm por TSMC), Washington «encendió las alarmas» y vigila de cerca que Xiaomi no se convierta en un puente para que Huawei acceda a nodos de fabricación avanzados (como los 3 nm de TSMC) a los que Huawei tiene prohibido acceder directamente.
EE. UU. ha dejado claro que cualquier empresa que ayude a Huawei a evadir los controles de exportación puede ser incluida en la Entity List. Esto significaría para Xiaomi la pérdida de acceso a los servicios de Google y a componentes críticos de proveedores como Qualcomm.
Además, TSMC, que fabrica los chips XRING para Xiaomi , tiene prohibido por ley taiwanesa y estadounidense fabricar diseños que terminen en dispositivos de Huawei. Por tanto, la presión no es solo sobre Xiaomi, sino sobre toda su cadena de suministro para garantizar que no haya «fugas» tecnológicas hacia Huawei
Xiaomi sabe que vender tecnología a Huawei supondría su propio fin comercial en el mercado global y si decidiera vender sus chips XRING a Huawei, se enfrentaría a sanciones inmediatas y TSMC se vería obligada a dejar de fabricar para Xiaomi para evitar multas multimillonarias o sanciones propias de Washington
**Imagenes creadas con IA solo con fines ilustrativos- TransMedIA Digital – Redacción es Humana
Si el gobierno sospecha que los chips XRING de Xiaomi podrían terminar en dispositivos de Huawei, ya sabemos lo que pasaría.
