Software Libre vs Propietario, El
Reclamo de la ACTI enciende la polémica

Mario Romero Editor de TransMedia.cl.-
En el mes de Junio de 2008 un grupo de diputados elevó
una solicitud a la Presidenta de la República, Michelle
Bachelet para que formalmente propociara el uso del denominado
"Software Libre" dentro de las reparticiones del Estado.
Ha pasado un año y medio de
aquello y una indicación efectuada dentro de la partida
del Presupuesto de la nación 2009 encendió las alarmas
(y la molestia) en la Asociación Chilena de Tecnologías
de la Información (ACTI) puesto que a través de
su secretario Aldo Signorelli, la agrupación discrepaba
abiertamente contra el hecho de que la glosa que indica "La
cotización de equipos computacionales que incluya el costo
de licencias debe indicar al menos una alternativa con software
licenciado bajo la modalidad de fuente abierta o libre de costo.
La cotización deberá acompañarse por una
justificación especial si es que existe un software de
código abierto o libre de costo que realice la misma función”
lo que provocó la reacción de la entidad.
SOFTWARE LIBRE DE VERDAD?
Para los amantes y seguidores del
software libre (léase Linux) esto es lo mejor que ha ocurrido
en el país comparable con el triunfo de la selección
chilena ante la Argentina en octubre pasado, pues por primera
vez el ejecutivo se abre a considerar plataformas "NO MICROSOFT"
pues la mayorías de las reparticiones estatales utilizan
el Office de Microsoft cuya licencia licitada tiene igual un costo
(menor al del mercado pero plata igual) existiendo ahora la opción
de llegar y bajar el Open Office que "hace lo mismo pero
gratis" según avalan sus usuarios.
En estricto rigor sí hace
lo mismo (con algunas limitantes que requieren una mínima
ayuda), pero el problema de fondo está en el cambio de
mentalidad que requiere todo usuario que no se le enseñó
a usar un "procesador de texto" sino que "Word"
o bien no se le inculcó a usar una "planilla de cálculo"
sino que "Excel". Eso no sólo es un tema de que
esté incluído en la glosa sino que es un asunto
de cultura general.
La ACTI reclama que el software libre
no necesariamente es gratis y también tiene razón
pues uno recorre las ofertas de Red Hat (que vende una de las
variedades de Linux) o de Novell (Open SUSE, otro sabor de Linux)
y para el mundo gubernamental por cierto que cobran por su "asesoría"
o "soporte".
La discusión se centra entonces
en que no nos salga más cara la vaina que el sable y buscar
un punto de equlibrio que no implique "entregarse" a
Microsoft = Windows por defecto, pero tampoco se trata de que
todas las reparticiones públicas usen el logo del pinguino
con el cual Linux se "identifica".
A CONSIDERAR
Quizás una repartición
estatal no requiera de AUTO CAD o de Photoshop que son programas
específicos cuyo valor es elevadísimo y entonces
podemos utilizar el "criterio" y saber discriminar.
La pregunta es ¿Cómo si son licitaciones? ..¿habrá
algún funcionario que sepa canalizar las necesidades de
cada Ministerio, subsecretaría, etc?.
DINERO
De acuerdo a cifras oficiales, el
Estado "invierte" más de US$20 millones por año
en costos de licencias ($25 mil millones en palabras del Senador
Navarro un ferviente defensor de la plataforma Libre) lo que en
la práctica es una brutalidad de dinero que se debe saber
administrar y no gastar porque sí.
EQUIPOS LISTOS CON SOFTWARE
LIBRE
Si bien es cierto que en Brasil el
uso del software libre en las reparticiones estatales es Ley y
funciona, ellos cuentan con una infraestructura mucho más
grande que Chile para ofrecer de manera empaquetada soluciones
de equipos con alguna distribucíón de Linux.
Distinto es el caso de nuestros vecinos
de Uruguay que exportan más software (propietario pero
hecho en el país) que carne y es allí donde debemos
de valorar lo que "lado y lado" proponen.
Si uno pide hoy un laptop con Ubuntu
(otra distribución de Linux gratuita muy popular y completa)
le cuesta un 10% más que pedirla con licencia y sistema
operativo legal de Windows (...) Esta opción puede revisarse
en el sitio de Dell Chile ya que Lenovo (otro fabricante de computadores)
retiró su oferta de Linux por considerarla un fracaso comercial.
A CONSIDERAR
No es llegar y abrazarse con el tema
de Linux, pues estamos hablando que sólo el 0.7% de los
computadores del mundo lo utilizan según cifras frescas
del sitio NetApplications, lo que revela no solo el monopolio
de Microsoft sino que del fracaso de markeeting de todos aquellos
que cuentan con una distribución de Linux que aún
considerando el desastre de Windows Vista no han sabido capitalizar
para que la gente se cambie.
ACTI SE DEFIENDE
Por cierto que es válido que
la ACTI reclame, pero también debe considerar que acá
no se rompe la neutralidad que dicen defender, sino que el tema
sólo se transforma en algo más competitivo para
todo aquél valiente que invierte en un software nacional.
Y acá es también importante que la ACTI revele en
detalle cuáles son los programas "Made in Chile"
que se dicen que pueden salir perjudicados.
Lo importante y vital es que ambas
partes se sienten a conversar, y el Estado (que somos todos dentro
de lo llamado nación) determine siempre, en beneficio de
la comunidad y ojo, pues si el día de mañana una
licitación es ganada por el software libre y genera algún
problema, pues será el Gobierno de turno el primero en
recibir el llamado "efecto bumerang".
Es buena y bienvenida la competencia,
pero no es un tema menor el preguntarse si acaso el país
está preparado para cambiar el Word por el procesador de
texto o navegar con "Firefox" en vez de Explorer.
Acá el tema recién
comienza, pero hay que tener altura de miras para buscar el camino
adecuado y el equilibrio necesario que Chile requiere.