Diarios en papel intentan en vano
descubrir fórmulas para competir con Internet

Mario Romero, Editor de TransMedia.cl.-
La primera señal la dió la agencia de noticias AP
cuando reclamó formalmente al motor de búsquedas
Google y su servicio News, por el hecho de incluír artículos
de esa agencia en su buscador con el consiguiente daño
por derechos de autor.
Hace unos meses atrás, Google
también, había sufrido un juicio en Bélgica
que los diarios de ese país los llevaron a tribunales para
lograr compensaciones económicas pues estaba sucediendo
lo mismo.
Por otro lado el multi millonario
Rudolf Murdoch, propietario de cadenas de televisión y
de importantes e influyentes medios escritos también golpeó
la mesa e incluso fue más allá, anunciando que sus
ediciones on line de los medios escritos podrían volver
a ser de pago, para así evitar dos cosas, una que no les
copien el contenido otros medios y lo segundo, poder rentabilizar
la plataforma que hasta ahora, salvo excepciones, es gratuita.
Entonces, muchos se preguntarán
si acaso es mejor eliminar el servicio de Google News y la respuesta
al unísono es un tajante no ya que si los medios escritos
no aparecen indexados en el motor de búsquedas de Google,
las cantidades de visitas a esos medios y los que los replican
se van simplemente a cero.
Es decir, si Murdoch quiere cobrar
por ver,(cosa que quedó demostrado ser un fracaso) y se
va a pelear contra Google, lo más probable es que termine
peor de lo que está.
Cualquier medio on line (como nosotros
mismos) que actualiza noticias y contenidos durante todo el día,
va apareciendo en Google News, (previa inscripción en ese
servicio, como lo han hecho todos) y luego de haber subido una
nota, ésta comienza a rotar en ese portal de servicios,
con el consiguiente número de visitas. Google News cuenta
con más de 700 fuentes de información y un sistema
computarizado va dando las prioridades de la publicación.
Para los dueños de los diarios,
Google News es una contradicción pues si los medios escritos
se niegan a aparecer no son leídos y con ello la caída
de visitantes es equivalente a no vender más ejemplares
impresos. Es por ello que los entendibles reclamos de los personajes
deben situarse en el contexto de que ahora estamos en una sociedad
hiper conectada y que sería mejor obtener un buen acuerdo
que un mal juicio.
Por otro lado, y sumándo la
crisis financiera mundial, los medios tradicionales han luchado
de manera incansable por incorporarse a las nuevas tecnologías,
subiendo su portal de noticias, especiales, agregar videos, y
hacer tranmisiones de eventos al minuto que serían imposible
(por defecto) hacerlo en un medio de papel y eso les permite mantener
la instantaneadad como la radio o la televisión.
¿Acaso los diarios no están
metiéndose en otros ámbitos? Pues quizás
sí, puesto que si alegan que les roban contenidos y el
digno trabajo que realizan reporteros gráficos y periodistas
a los cuales se les debe pagar un sueldo, los mismos medios escritos
se cuelgan de señales de cadenas de televisión con
o sin permiso, para transmitir escenas de un acontecimiento que
llama la atención.
Sin ir más lejos, el jueves
pasado el diario La Segunda de Chile, de propiedad del grupo que
maneja El Mercurio, en su edición impresa, tuvo que remitirse
a un titular menor, en vez de salir con la dolorosa derrota de
Gonzalez en portada por ejemplo.
Y casos así se multiplican
en todo el mundo, y bien lo sabe el diario El País, que
eliminó el pago por ver hace años ( y por efecto
dominó le siguieron El Mundo, La Vanguardia y otros) pues
los usuarios de internet si no lo encontraban en esos medios se
iban tecleando en el navegador para encontrarlo en otro sitio.
MUEREN LOS DIARIOS DE PAPEL?
No, muy lejos de esos tiempos o de
premisas al estilo Minority Report, pero el hecho de la aparición
de dispositivos de lectura electrónicos como el Kindle
de Amazon son una señal potente que esto no va a permanecer
igual por mucho tiempo.
Lo peor que puede hacer un medio
escrito es luchar "contra" internet y encontra que la
red es mala. Muy por el contrario, es en la internet donde pueden
sobrevivir, pero cambiando radicalmente las estructuras que se
conocen en toda casa periodística.
Tampoco una hecatombe de periodistas
cesantes, harán que éstos se transformen en medios
on line por defecto. Los diarios en papel ya no volverán
a ser lo mismo y en Chile ya estamos viendo que los suplementos
de los diarios más grandes del país comienzan a
cerrarse como Glamorama y En Viaje del Diario La Tercera o la
reducción de personal en el Grupo El Mercurio quien paradojicamente
ha sacado en televisión una campaña al estilo 2.0
dando a conocer las bondades de las redes sociales, el blog, etc,
pero pareciera ser que por el momento es sólo un saludo
a la bandera, pues los temores a competir en un mundo que para
todos los medios tradicionales es nuevo, los puede llevar al fracaso
y lo más grave aún, les puede simplemente quitar
la influencia en las áreas económicas y políticas
del país.
No al miedo por el cambio, haciendolo
efectivo con mesura, pero despotricar contra Google o la Internet
es descabellado, por lo que el estilo Murduch no hace sentido,
más bien corrobora lo anticuado que están muchos
dueños de diarios en estos nuevos tiempos.